sábado, 14 de enero de 2012

Terrorismo y periodismo: extraña simbiosis




Cruel atentado: Sólo el hombre puede desempeñar la crueldad. Sin embargo, el acto terrorista jamás puede ser cruel, pues, si es algo sólo propio del ser humano, “el hombre no puede ser hombre cuando dispara contra una nuca”. En toda formación terrorista, se enseña al ejecutor a no mirar jamás a los ojos de una víctima, a asimilar la idea de que ambos (verdugo y víctima) son objetos inanimados, cuya existencia no importa, en aras del trascendental objetivo que hay entre manos. Adjetivando los hechos protagonizados por grupos terroristas (algo natural, por otra parte, dada la sensibilidad que producen en el periodista como empático ser humano) sólo se consigue humanizar el terror. Así, Arcadi Espada critica en su libro, Diarios, el excesivo tiempo que se le cede a los terroristas en los medios, en detrimento de sus víctimas.


El eufemismo y la atenuación de la realidad (dura, pero realidad al fin y al cabo) son los protagonistas del ejercicio periodístico. Cuando, por ejemplo, se utiliza una frase tan común como “El nombre del autor no ha trascendido”, da la sensación de que una fuerza metafísica e irracional no ha permitido conocer al autor, es decir, el medio en cuestión no habla claro, maquilla su labor y, con ella, los hechos. Más ejemplos encontramos en el uso del eufemismo “daños colaterales”, en lugar de “matanza de civiles”. El problema en muchos de ellos, es que producen justo el efecto contrario al deseado: en vez de camuflar el hecho atroz, hacen que los receptores no entiendan tanta palabreja, y se decidan a investigar a qué se refiere exactamente. Espada también utiliza el ejemplo de dos expresiones que, a primera vista, parecen idénticas: Inocentes víctimas del terrorismo y víctimas inocentes del terrorismo. Sin embargo, mientras que la primera sólo constituye una redundancia, la segunda es la verdadera información.


Cuando un grupo terrorista asesina a una persona de proyección pública, aunque sea un político con poca relevancia, la prensa, en un esfuerzo bondadoso pero errado, suele agrandar esa importancia política de la víctima. Así, mitificada la víctima, mitificados los asesinos. En los receptores se instaura la idea de que ese grupo es poderoso, sabía a quién atacar. El siniestro objetivo ya se ha conseguido: un miedo irracional hacia alguien que sabe lo que hace y tiene mucho poder. Y si los periodistas deciden apelar al diálogo (con un grupo que ya ha tomado la decisión de utilizar otro tipo de vía) ante una opinión pública temerosa, el favor hacia los terroristas es inmenso. “Sólo tenían miedo, pero lo llamaban diálogo”, explica Espada, punzante, en relación a las manifestaciones en Cataluña tras el asesinato del socialista Ernest Lluch.


Cuando el dolor gana la partida a la inteligencia en los medios de comunicación, la táctica terrorista se ve favorecida, pues aboca al poder a tomar decisiones precipitadas e instantáneas. Espada no es partidario de la creencia de que enfocar al mal ayuda a su expansión, es decir, está a favor de la cobertura mediática del terrorismo. El terrorista, tratado como lo que es: un asesino, no ha de ocultarse en los medios pues, así, sólo se contribuiría a engendrar una bola de mitos, leyendas, rumores, que rueda y se va haciendo más consistente, ante una población harta y aterrada. Como ejemplo: la difusión directa del asesinato de Miguel Ángel Blanco gestó una gran aversión entre la sociedad española hacia ETA, algo que no hubiera ocurrido de forma tan exorbitante de haber ocultado las imágenes.


El objetivo de los terroristas es, precisamente, perpetrar atentados en los que no haya, informativamente, víctimas ni conmoción. Donde el color rojo de la sangre no tenga lugar. Lo peor es que muchos directores de periódicos poseen esta misma visión: lo relevante es la causa, no la víctima, no hurguemos más en la llaga, no seamos sensacionalistas. Pero un crimen, es un crimen, independientemente de su supuesta y cínica causa legitimadora. Un crimen es una vida, posiblemente cargada de futuros proyectos, drásticamente truncada. Tras la bala hay un hombre de carne y hueso, no un objetivo etéreo e impalpable.


Cualquier relación entre un grupo terrorista y el gobierno ha de ser proyectada por los medios. Cuando un periodista, para evitarlo, alude al insistente “interés público”, sólo está descargando su responsabilidad sobre la difusión de la información. Algo, por otra parte, común en el ejercicio periodístico, la falsa modestia, la postura de ausencia, de meros taquígrafos anónimos.



En el titular “ETA cierra la campaña vasca con la explosión de un coche bomba en Madrid”, la legitimación se hace evidente: el atentado se constituye, implícitamente, como acto político, al vincularlo de forma directa con la campaña electoral. Claro que el acto terrorista ha de manifestarse en los medios, pero como lo que es: un asesinato, no un acto electoral.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La industria del MIEDO

El maestro, Eduardo Galeano:

El desarrollo urbano, metástasis de la desigualdad: crecen los suburbios. Los suburbios ricos suelen no estar demasiado lejos de los arrabales que los abastecen de jardineros y guardianes. En los espacios del desamparo, acecha la bronca de los que comen salteado. En los espacios del privilegio, los ricos viven en arresto domiciliario. En un barrio privado de Buenos Aires, opina el repartidor de diarios:

-¿Vivir aquí? Yo, ni loco. Si no tengo nada que ocultar, ¿por qué voy a vivir encerrado?

Los helicópteros atraviesan los cielos de la ciudad, yendo y viniendo entre las prisiones de lujo y las azoteas de los edificios del centro. Las calles, secuestradas por los delincuentes, envenenadas por la contaminación, son una trampa que más vale eludir.
Paradojas del afán exhibicionista: la opulencia está cada vez más obligada a recluirse tras altas murallas, en casas sin cara, invisible a la envidia y la codicia de los demás. Allí se agrupan las mansiones, protegidas por complejos sistemas electrónicos de seguridad y por guardias armados que custodian sus fronteras.



La verdad es que la criminalidad ha descendido, en estos últimos años, en los Estados Unidos, pero el mercado ofrece cada vez más presos. La cantidad de presos aumenta no sólo cuando la criminalidad crece, sino también cuando disminuye: quien no va preso por lo que ha hecho, va por lo que podría hacer. Las estadísticas del delito no tienen por qué perturbar la brillante marcha del negocio. Así, algunos anuncios publicitarios rezan: "Los presos vienen más duros que nunca. Afortunadamente, también nuestros productos" (Modu Form, empresa de mobiliario indestructible).

[ A Nicolás se le murió la tía más querida. Murió mientras dormía, muy tranquilamente, en su casa. Cuando supo que había perdido a su tía, Nicolás tenía 6 años de edad y miles de horas de televisión. Y preguntó: - ¿Quién la mató? ]



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sábado, 1 de octubre de 2011

Cottage


El poder, que practica la injusticia y vive de ella, transpira violencia por todos los poros. Sociedades divididas en buenos y malos: en los infiernos suburbanos acechan los condenados de piel oscura, culpables de su pobreza y con tendencia hereditaria al crimen: la publicidad les hace la boca agua y la policía los echa de la mesa. El sistema niega lo que ofrece, objetos mágicos que hacen realidad los sueños, lujos que la tele promete, las luces de neón anunciando el paraíso en las noches de la ciudad, esplendores de la riqueza virtual. Los dueños de la riqueza real saben que no hay valium que pueda calmar tanta ansiedad, ni prozac capaz de apagar tanto tormento. La cárcel y las balas son la terapia de los pobres.

http://www.youtube.com/watch?v=PldpBJEn4vQ

martes, 6 de septiembre de 2011

ABRE LOS OJOS: Los piratas no son somalíes




Tanto nos han atolondrado la cabeza con los piratas de Somalia. Qué gente tan terrible, tan poco civilizada, tan dañina, tan maligna, esos piratas. ¿Piratas? Aquí tenéis los verdaderos piratas: los países ricos que saquean los mares africanos, porque con los nuestros ya hemos terminado solitos. Y, por si fuera poco, vamos allí a verter la basura tóxica y radioactiva de nuestra avanzada civilización.

¡Al cuerno! (de África). Son 20 minutos de video que no debéis desperdiciar...documental espectacular.

http://dotsub.com/view/8446e7d0-e5b4-496a-a6d2-38767e3b520a

domingo, 4 de septiembre de 2011

Gadafi, ¿santo o tirano?


Por un lado, los rebeldes por fin se hacen con Libia. Los rebeldes por fin apartan de un manotazo al dictador que los mantenía bajo su yugo. Debido a sus insistentes peticiones de ayuda, la OTAN está acelerando el proceso de liberación del país, y de tránsito hacia un gobierno puramente democrático. El miedo de Gadafi al contagio de las revueltas árabes se ha materializado, no hay marcha atrás. "La OTAN debería haber intervenido antes...", exclaman unos; "Saludemos a la nueva Libia", vocean otros. Los medios de comunicación avivan, a lo largo y ancho del planeta, el odio hacia un dictador egocéntrico, que no se rinde ni por las malas. Un hombre al que no le ha importado masacrar a su propio pueblo, en pos de mantener el poder.





Por otro lado, muchas voces que opinan lo contrario se están haciendo un hueco importante en el entorno mediático. Voces que apuntan lo que relata este video:







Si tenéis tiempo, vedlo entero. Explica cómo Gadafi ayudó a Libia a crecer, y repartía entre su pueblo los beneficios del petróleo, algo impensable en nuestra gloriosa Europa. Después de ver este video, y de que los medios lleven meses vendiéndote a Gadafi como un tirano, ¿Qué? ¿Cómo te quedas? ¿Han manipulado la información para beneficiar a los intereses imperialistas? ¿Nos están engañando?
También podemos ver videos como: "Lo que no sabes de Hitler", y por ahí si que no paso. Con esto no quiero decir que lo que reza este video sobre Gadafi no sea cierto, ni tampoco que los medios no nos traten como a profundos subnormales.


¿Mi conclusión entonces? Mi conclusión personal, que seguramente no sea cierta, pero es la mía, es que la estrategia de la OTAN en Libia no responde a peticiones humanitarias de los rebeldes. A la OTAN no le interesa precisamente armar a esos pobres chavalillos para liberarlos, de hecho, su liberación no será tal cuando pasen a depender del mayor dictador que existe: el más dañino y global, el imperialismo. De hecho, ya dependen. Por supuesto que la OTAN y los rebeldes tienen un objetivo común, exterminar el régimen libio, pero, en el caso de la primera, porque el petróleo no llegaba y no llegaba, y ya se estaban empezando a cansar. Sus ataques letales, que los medios nos muestran como espectáculos estratégicos propios de mentes infinitamente superiores a las de un ciudadano de a pie que está comiendo unos macarrones frente al televisor, no son más que una recuperación, a sangre y fuego, de su botín.
"La OTAN es el sicario de los asesinos que nos gobiernan". He leído esa frase hace poco en un blog, y empecé a darle vueltas, a unir cabos. Y oye, que va a ser cierta aunque resulte dura para nuestras mentes cómodas e inocentonas. ¿Dónde estaba la ONU cuando Francia asesinaba a civiles en Argelia? ¿Dónde está mientras Israel mata civiles? La justificación de los derechos humanos no cuela, usada sólo cuando interesa.










Pero una cosa más. Como ni todo es blanco ni negro, y estoy un poco harta de tantos extremismos, voy a criticar tanto apoyo, de los que piensan como yo sobre la OTAN, hacia Chávez. " 'Que Dios cuide la vida de Muamar al Gadafi y del pueblo libio, que Alá lo proteja donde esté y al pueblo de Libia', agregó Chávez, al ratificar su apoyo a su amigo y aliado libio.Consideró, igualmente, como el 'colmo del cinismo' lo que, a su juicio, están escenificando 'el imperio yanqui y los viejos imperios europeos' al 'bombardear' a la población civil bajo argumentos de paz." (visto en www.público.es )

¿Que estoy de acuerdo en muchas cosas de las que dice? Sí, tan de acuerdo como en que es un verdadero cínico. Está muy bien que critique el sanguinario imperialismo yanqui un hombre que desde el 30 de julio de 2006 (reunión Hugo Chávez-Mahmud Ahmadineyad) se comprometió a aumentar los intercambios bilaterales (negocios de armas) con Irán. ¿No es sanguinario vender armas a Ahmadineyad, un hombre que, durante la guerra contra Irak, fue instructor de los Basij? Y, para quien no lo sepa, la milicia Basij estaba conformada por niños que, literalmente, eran enviados al campo de batalla para desactivar minas antipersona con sus propios cuerpos. Se les colgaba una llave del cuello, una llave que les abiría las puertas del Paraíso, y se les mandaba por delante al frente plagado de minas.
Si queréis más información, os recomiendo:













¿Qué quiero decir con todo esto? Pues que ni buenos unos ni tampoco los otros. Que la Guerra Fría no ha terminado, y que el poder corrompe a todos. Bipolarización mundial, intereses, dinero, corrupción, falsedad, sangre, inocentes. Sólo pueden dar su versión de los hechos los que están en la cima. Del resto...nada sabemos. Un saludo y hasta la próxima.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Sólo una semana me queda en Asturias

Sólo una semana me queda en Asturias,oh Dios, antes de volver a Salamanca. Y como uno no se da cuenta de lo maravilloso que es lo que le rodea hasta que no hace un alto en el camino para despedirse, ahí van unas fotos del Otero, en Pola de Laviana. Las he hecho hoy, un día sorprendemente soleado, ahora que tengo tiempo libre, cámara y ganas. Espero que os gusten (para verlas bien, pinchad sobre ellas).